lunes, octubre 09, 2006

HABLANDO DE LA LIBERTAD...
Ya. Luego de sacudrirse la modorra vamos a resucitar éste espacio común donde podremos dejar nuestros sueños, ideas, pensamientos, reflexiones, saludos, preguntas, respuestas… etc.
Se nos vienen un par de fechas significativas durante la primera quincena de octubre. Lo que usted leerá a continuación es una pequeña reseña acerca de un dia 5 de octubre.
El 5 de octubre de 1988 entra por la puerta grande a la historia de Chile. Es el comienzo del fin de la última dictadura militar, que gobernó nuestro país durante oscuros 17 años.
La historia se configura de la siguiente manera: Luego del 11 de septiembre de 1973, los militares se entregaron a la tarea de restablecer el orden institucional. Al cabo de 7 años redactan una nueva Constitución política, la que someten a plebiscito nacional el 11 de septiembre de 1980. En medio de un clima enrarecido, y con bastantes sospecha sobre la legitimidad del proceso de consulta, triunfa la opción SI… aprobando el texto constitucional. Ésta declara como Presidente de la República a quien presidía la Junta de Gobierno, el General de Ejército Augusto Pinochet.
De ésta manera, los militares lograban darle un cariz legal a su gestión al frente del país y, de paso, limpiar las manchas de sangre repartidas por todo Chile con las que mancillaron su honor en pos de entregar a nuestro país a los designios del Mercado Neoliberal.
Durante ésos años vivimos la bonanza de un dólar a $39, el posterior quiebre de nuestra economía producto de lo artificial del valor de la divisa norteamericana, y el repunte macroeconómico impuesto por Hernán Büchi, de la mano de las exportaciones y en desmedro de los beneficios sociales para el sector más vapuleado de la vida nacional.
Sin embargo la sociedad chilena comenzaba a despertar. En julio de 1983 tuvo lugar el primer paro nacional convocado por diversos gremios de los sectores productivos de la vida nacional y también por una incipiente oposición que se rearticulaba gracias el pequeño grado de apertura que se vivía desde el plebiscito de 1980.
Comenzaban años convulsivos. Comenzaba la sociedad a tomar un rol preponderante dentro de la vida pública de nuestro país. Nos dimos cuenta que aún seguíamos divididos, que aún creíamos que el que pensaba distinto a uno era un enemigo.
Así llegamos al año 1988. Cumpliendo con la bitácora impuesta por la Constitución, el 30 de agosto la Junta de Gobierno proclama como candidato único al plebiscito que debía desarrollarse en octubre de ése año al Presidente en ejercicio, Augusto Pinochet.
El escenario era éste: Se sometería a consulta nacional al candidato único propuesto. De ganar la opción SI, Augusto Pinochet gobernaría durante otro período constitucional de ocho años… pero ésta vez se repondría el Congreso Nacional, un año después con elección de sus integrantes un año después. El Poder Legislativo, entonces volvería renovado, con sede en Valparaíso y varias ataduras en su funcionamiento para asegurarle un buen pasar democrático al dictador.
Sin embargo, en la madrugada del 6 de octubre de 1988, la Junta de Gobierno se vió en la obligación de reconocer el triunfo del NO debido a la incesante presión ciudadana, periodística y de los observadores internacionales.
Ya durante el día, las celebraciones callejeras no se hicieron esperar. La mayor parte de los habitantes de Chile salió a celebrar la victoria pacífica que destronó a “ese monstruo grande que pisó fuerte toda la pobre inocencia de la gente”, durante quince largos y oscuros años.
Comenzó, así el proceso de transición, del que ya han pasado 18 años. Se nos dijo que “la alegría ya viene”… a la vista de los resultados, para el grueso de la gente esa alegría aún se hace esperar. Sobretodo para los pueblos originarios, que llevan 514 años resistiendo las inclemencias de un estado represor en toda Latinoamérica.
Tomando éstos dos hitos separados solo por una semana.
¿Qué hace falta para que la alegría inunde nuestras vidas?
¿Qué te pasa con el 5 de octubre y el 12 de octubre?

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lunes, junio 19, 2006

100 programas...
"El final es en donde partí".

Hoy cumplimos 100 ediciones al aire de nuestro programa. Una idea que nació hacia fines de 2004, en la afiebradas mentes de un par de locos que, hartos de escuchar sandeces en las radios comerciales, decidimos crear un espacio donde se privilegiara la converación profunda pero entretenida acompañada de música interesante, con actitud y contenido para encender las conciencias adormecidas por el invisible velo de conformidad que nos envuelve día a día.
Así comenzamos el 23 de marzo de 2005. Susana Rubio y El Buitre, los de la idea original, junto a nuestros amigos del Colectivo de Acción Comunitaria "Anandí": Soledad, Solange y Francisco Díaz, Cristina Peña Rauque y Miguel Rebolledo. Hoy todos ellos concentrados en nuevos proyectos personales. Susana, Soledad, Solange y Cristina comienzan sus propias aventuras en el mundo profesional... para eso estudiaron cuatro años, para tratar de (trans)formar la cruel realidad que nos rodea dia a dia. Miguel experimenta el fabuloso reto de hacerse cargo de su familia, viviendo solos... responsabilidad no menor.
Sin dudas, la fisonomía del programa ha ido cambiando durante éste año y tres meses que llevamos al aire. Cuando comenzamos no teníamos idea de como hacer radio, ahora hemos aprendido algo. Sin embargo, éste proceso de constante movimiento en la forma de realizar el programa contrasta con el compromiso de no modificar la idea original, orientada a una constante reflexión crítica acerca de la realidad que pasa por nuestros ojos.
Incluso en estos tiempos, el equipo del programa está formado por Iván López, Esteban Dolero, Gonzalo Vilches y DJ Pulpito de cuerpo presente, mientras Nicolás Rojas colabora de forma virtual a ésta locura de darle sentido al sin sentido.
Así, terminamos una etapa... y comenzamos otra. Con las mismas convicciones, pero con más ganas. Esas ganas que nos mantienen INSOPORTABLEMENTE VIVOS.