
En esos momentos mi radio favorita era radio Zero, si, la de la primera época, esa que no buscaba ser elitista y nos entregaba una buena dosis de cultura pop, sin voces pretenciosas que pronuncian el inglés enredado, o periodistas alternativos que sueñan con llegar a un programa de farándula.
Eran los tiempos de “Viaje al fondo del dial” en la mañana y “Cuerdas Locales” en las tardes. Aprendí mucho sobre bandas hispanoamericanas con la Paula Hinojosa y más de alguna emoción me trajo el experimento de Daniel Olave. Sin embargo, luego de las dos horas de música en español no existía nada que me “volara la cabeza” tanto en letra como en música; por eso, todas las tardes recalaba en el 101.7 a seguir aprendiendo del bagaje de Alfredo Lewin.
Fue en esos instantes que me encontré con unas baterías punkies, guitarras con distorsión y una letra incendiaria que me recordaron las viñetas de Mafalda, esas en que se compadecía del mundo pues ella se daba cuenta de que ‘estaba enfermo’. Fueron 05 minutos con 15 segundos de una melodía monótona y una voz conocida pero no dilucidada del todo. Casi ningún quiebre de melodías, me hizo poner atención en la letra de la canción. Entonces frases como “Vamos a celebrar la estupidez humana / La estupidez de todas las naciones” o “Celebrar juventudes sin escuelas / Las crianzas muertas”, hicieron abstraerme cada vez más, a medida que pasaban los versos, en esa hemorragia de palabras catalizadoras de la impotencia que se siente cuando todos vemos que vamos al despeñadero, pero preferimos dar vuelta la mirada hacia el mundo prefabricado de la TV y centros comerciales.
Al término se escuchó la voz del maestro: “Ahí pasaba ‘Attaque 77’ con ‘Perfección’, de su nuevo disco ‘Otras Canciones’, versiones punk para las influencias musicales de Ciro Pertusi, Leo de Cecco, Mariano Martinez y Luciano Scaglione”, dijo Alfredo Lewin. Yo, ávido de volver a escucharla, salí del trabajo y en la disquería más cercana compré el cassette (si ese rectángulo con una cinta magnetofónica en su interior), lo puse en mi ‘personal stereo’ y me apresté a escuchar la canción una vez más… y otra vez más, y otra y otra. En fin, aún no me canso de escucharla. El disco fue un acierto comercial de los chicos A77aque, sobretodo con la genial versión de `No me arrepiento de este amor’, original de Gilda, estrella de la bailanta que había muerto unos años antes.
“Perfección” fue escrita por el brasileño Renato Russo para el séptimo disco de su banda, ‘Legiao Urbana’, llamado O Descobrimento do Brasil.
La banda es una de las precursoras del rock en tierras verdeamarelhas, inclinándose hacia el lado punk gracias a sus letras que desde mediados de los ’70 nos venían diciendo lo que “Ciudad de dios” nos mostró en 2002.
También es interesante la biografía de Renato Russo, creador de la canción. Al ir conociendo su historia me voy convenciendo cada vez más que para escribir con tremenda sensibilidad es necesario ser disfuncional, anormal o, simplemente, ser un genio.
“Si la esperanza esta dispersa / Es la verdad que me libera / Basta de maldad y de ilusión / Ven, amar es una puerta abierta / Va llegando la primavera / Nuestro futuro comienza / Ven, que lo que viene es perfección”.
Al fin de cuentas, la verdad es cruda y nos da miedo enfrentarnos a ella. Somos testigos de muchas injusticias sociales, solamente, durante un día y no tenemos la voluntad para levantar la voz o hacer algo al respecto… sin embargo exigimos de las demás personas el máximo grado de PERFECCIÓN.
“Vamos a celebrar la aberración / de toda nuestra falta de conciencia / nuestro desprecio por la educación”. Les dejo el texto completo, como homenaje a su autor, agradeciendo a los chicos de A77aque el haber permitido conocerla.
Renato Russo
Vamos a celebrar la estupidez humana
